sábado, 18 de febrero de 2012

TRAVELER’S FIRST AID


You have to be prepared for anything when you travel so make sure your first and kit includes:

  • Hydrogen Peroxide
  • Alcohol
  • Cotton wool
  • Diarrhea pills
  • Band-Aids
  • Gauze
  • Nose drops
  • Eye drops
  • Paracetamol
  • Sea sickness pills
  • Twezzers
  • Lip balm
  • Sun Block
  • Insect repellent
  • Anti- dehydration salts
  • Sodium bicarbonate
  • Adhesive tape
  • A thermometer
  • Round tipped scissors
  • Bandages

PRIMEROS AUXILIOS PARA EL VIAJERO


Viajero prevenido vale por dos. Que en tu botiquín no falte:

  • Agua oxigenada
  • Alcohol
  • Algodón
  • Anti diarreico
  • Banditas adhesivas
  • Gazas
  • Gotas para nariz
  • Gotas para ojos
  • Paracetamol
  • Pastillas para el mareo
  • Pinzas
  • Protector labial
  • Protector solar
  • Repelente
  • Sales de hidratación
  • Talco o bicarbonato
  • Tela adhesiva
  • Termómetro
  • Tijeras de punta redonda
  • Vendas


martes, 14 de febrero de 2012

Memorias de un aventurero / Memoirs of a adventurer

Yo creo que esta ha sido una de las mejores aventuras que he tenido en mi vida y lo digo porque en ella conocí a un gran amigo, me reinvente, me reencontré conmigo mismo; en esta historia conocí al Pablo arriesgado, fresco, al aventurero que llevo dentro Esta historia se desenvuelve en uno de los escenarios más hermosos que puedan existir en el Universo.

Era el año 2005, tenía 24 años y me encontraba regresando al mundo laboral ; después de haber tomado un año sabático en San Cristóbal de las Casas, en el que fui una especie de hippie, y digo hippie porque pasaban hasta 3 días en los que no me bañaba (jajajaja), usaba ropa de manta, cultivaba mis alimentos, participaba en la recaudación de donaciones para escuelas rurales, ayudaba al reciclado de basura, pertenecía casi casi a la crema y nata del “peace & love” de San Cris y obviamente asistía a todas las fiestas que eran súper bohemias, música en vivo junto a una chimenea y que se alargaban hasta el amanecer, pero creo que lo más lindo fue que hice amigos de todas partes. En esa época no habían presiones para mi, las horas y los minutos no existían, me regia por el cantar del gallo y el atardecer, descubrí la yoga, el buen comer y muchos rinconcitos de esa ciudad que no me imaginaba que existieran.

Retomando la historia, era mi día de descanso, era domingo y me dirigí a la terminal de autobuses de Tuxtla Gutiérrez, pensaba cargar pilas en mi oasis chiapaneco San Crisboznia.; mientras esperaba el autobús que me llevaría a mi destino, observaba a un gringo fumando cigarrillos Pall Mall y sujetando una botella de JUMEX sabor a mango, que caminaba de un lado a otro sin parar. Para mi sorpresa tomo el mismo autobús que yo. Al llegar a la ciudad nos saludamos y caminamos juntos en dirección al zócalo, los dos teníamos hambre y fuimos a comer. Ya en el restaurante comenzamos a charlar, me conto que era de Seattle, que estudiaba biología y que es un gran amante de la naturaleza, que en sus días libres se va con sus amigos a explorar los bosques y las montañas del Parque Olimpia en el estado de Washington; y que se encontraba haciendo una investigación de los lugares naturales de Chiapas. Lo que me causo mucha gracia y a la vez me saco de onda, fue que a la mitad de la conversación me pidió que le enseñara mi pasaporte o una identificación, me imagino que desconfió de mi por un momento, pero era razonable por la forma en que nos conocimos (Creo o a lo mejor había escuchado alguna historia macabra), y le explique en son de broma que no era ningún asaltante de turistas o algún tipo de bandido por lo cual los dos comenzamos a reírnos y desde ese tarde para Jason soy “Pablo el Bandido” (risas).
Después la plática tomo un rumbo diferente, Jason me pregunto si conocía la Laguna Miramar*, y le dije que de niño mi madre me había regalado un libro que hablaba de ese lugar y que lo único que recordaba es que es un sitio especial y que se encontraba en el corazón de la selva Lacandona, a lo cual él me lanzo la siguiente pregunta: ¿Quieres acompañarme? Y le dije que sí, no lo dude ni por un momento, la razón era muy sencilla nadie me había invitado a ir a la selva, era mi gran oportunidad para conocer ese lado de Chiapas, que para ese entonces era totalmente desconocido para mí, me emocionaba la idea de tener una gran aventura . Antes de despedirnos hicimos algunos arreglos e intercambiamos datos y quedamos en reunirnos en 4 días.

Día 1 / El reencuentro :
17:00 hrs. Estábamos en San Cris, llovía y había mucho frio, nos sentamos un momento a platicar y Jason aprovecho para darme un curso acelerado de supervivencia, por lo que hicimos una lista de víveres la cual incluía: Salchichas, agua, sopas instantáneas, bananas, tostadas, tortillas, manzanas, peras, galletas, frijoles y atún enlatados. Como no llevábamos mochilas grandes, compramos una morraleta en la cual iban todas nuestras provisiones. Ya eran las 11 de la noche y tomamos el autobús que nos llevaría a Ocosingo.

Día 2:
Llegamos muy temprano, como a eso de las 5:30 a.m. y nos dirigimos directamente a la parada de camiones que van a San Quintín, ahí nos informaron que la corrida salía a las 11 de la mañana y que como había estado lloviendo mucho posiblemente se cancelaria, así que esperamos 5 hrs para poder abordar. Cuál fue mi mayor sorpresa, que el vehículo en el que viajaría era una camioneta tipo redila 4 x 4, de esas en donde transportan al ganado, los asientos eras 2 tablas que se extendían a lo largo de la góndola, no estaba techada y viajarían como 15 personas más, además de guajolotes, gallinas, leña, más el anafre y todo lo que se puedan imaginar. Pensé que el viaje seria una tortura, pero mi forma de pensar cambio conforme fueron pasando las horas, pues el panorama era increíble, atravesamos, montañas, ríos, cascadas, pueblitos extremadamente rurales e incluso pude ver una comunidad zapatista que se podía identificar rápidamente por el colorido de sus murales. A la mitad del camino el chofer decidió hacer una parada de 15 minutos para que los viajantes pudiéramos tomar un refrigerio y también aprovechamos para tomarnos fotos con nuestros compañeros de viaje.

Como a eso de las 18:00 hrs. Llegamos a la parada oficial de San Quintín que se encuentra a un lado de la zona militar, y nos informaron que teníamos que ir a la municipalidad a registrarnos y que ahí nos darían toda la información relacionada con la laguna. Es muy gracioso porque todo el pueblo se entera de tu llegada, el encardado toca la campana de la pequeña iglesia de madera que hay en el lugar, para que se acerque el delegado de turismo, el guía en turno, el recepcionista en turno, el cajero en turno y todos los niños de la comunidad a darte la bienvenida. La verdad tanta era la emoción de estar pisando la Selva Lacandona que el cansancio de las 8 horas de trayecto se esfumaron por completo. Rentamos una cabaña doble la cual tenía un precio de $100.00MXN (son cómodas y limpias), también contratamos un guía que nos llevaría a la Laguna la mañana siguiente por $80.00MXN, rentamos 2 hamacas con un precio de $50.00MXN cada una.

Fuimos rápidamente a dejar las mochilas a la cabaña, aun recuerdo que fue la número dos, y salimos a explorar los alrededores, se respiraba una tranquilidad inmensa, fuimos a la orilla del rio y meditamos por unos 15 min. En eso se soltó un aguacero tamaño diluvio, y camino a la habitación resbale de forma increíble, ese fue mi primer OSO durante el viaje. Esa noche cenamos tacos de atún con frijoles La Costeña.

Día 2:
El guía llego muy puntual a la cita, y comenzamos el camino de 3 horas a la selva, me quede un poco decepcionado pues la mayor parte del trayecto estaba deforestado y aparte esos terrenos son destinados a la cría de ganado, Jason me comento que “Las vacas son los enemigas de la selva en muchas partes de Latinoamérica”; los grandes árboles aparecieron 30 minutos antes de llegar a la laguna, pude ver un escorpión y nuevamente tuve una segunda caída. Por fin llegamos al paraíso puedo recordar el momento que vi la laguna, creo que pude sentir la misma sensación que Cristóbal Colon sintió al ver América por primera vez. El cielo estaba tan claro, el agua tibia, el aire fresco, era otro mundo para mí. El guía nos vendió un tour por balsa con un costo de $80.00MXN. Durante el viaje pudimos observar monos araña, una gran variedad de aves, el agua era tan clara que podíamos observar a las tortugas nadando en el fondo de la laguna, la parte que más me impresiono fue cuando el guía se detuvo en el corazón del lago fue increíble; después nos llevo a un islote para que pudiéramos nadar y disfrutar el paisaje mientras él iba a pescar. Mientras disfrutábamos de las hermosas postales por un buen rato, cada vez estábamos más impresionados de estar entre tanta belleza, era el paraíso. Las orillas de las islas están formadas como, con una especie de piedras grandes de color blanco, me imagino que por eso da ese efecto de azul turquesa, el agua es cálida y hay partes poco profundas para poder nadar, es un lago muy seguro.

Después llegamos a una parte en la que la laguna es muy poco profunda y el agua cristalina, en eso me pare y me dieron ganas de zambullirme, cuando el chico grito que no lo hiciera pues era zona pantanosa y una vez que cayera ahí no iba a ver poder humano que me sacara (Esa es la parte no segura del lago jajajaja). En eso nos detuvimos en la rivera sur y nos dirigimos a una cueva en donde llegan los jaguares a dormir por la noche, la verdad nos dio mello seguir y ya no quisimos adentrarnos más, pues percibimos un fuerte olor a orina de gatito. Por cierto desayunamos durante el recorrido tacos de frijoles con atún.

Ya de regreso colocamos las hamacas en una especie de choza, la verdad me puse nervioso pues nada más tenía una pared y me aterraba la idea de ser devorado por un jaguar o puma. El guía se ofreció en recogernos la mañana siguiente pero Jason decidió que lo haríamos por cuenta propia. Ya como a eso de las 4 de la tarde Jason se empezó a sentir mal, le dio temperatura y me comencé a asustar pues estábamos solos los dos en medio de la nada, en eso recordé los remedios de abuelita y comencé a ponerle compresas de agua fresca en la frente, como era mi primera expedición pues no iba preparado, no llevaba medicamentos y esas cosas, mi mochila estaba llena de cosas inservibles, en pocas palabras no tenía nada que me ayudara a resolver la emergencia. Ya la noche se aproximaba y Jason no mejoraba. Llego el momento en que la oscuridad se apodero del lugar, no podía ver absolutamente nada, cada hora aproximadamente le preguntaba a Jason si se encontraba bien, eso era para asegurarme de que aun se encontrara con vida. Creo que esa ha sido la noche más larga de mi vida, la jungla cobro vida, había miles de ruidos extraños, cantos de aves, sapos, insectos, se escuchaban muchas cosas; era como una especie de agitación que digo agitación, era como una especia de lujuria selvática, como si todos los habitantes de la jungla se dispusieran a salir de fiesta.

En eso cayo una tormenta, lo único que se podía observar era el reflejo de los relámpagos, y yo muerto de miedo, pues algunos animales se llegaban a refugiar de la lluvia a la choza, pensé que no lograría sobrevivir, para “protegerme” de alguna picadura o mordedura de alguna serpiente me cubrí completamente con mi sleeping bag, no recuerdo el momento en el que me quede dormido.

Día 3:
Con el amanecer llego la calma, el panorama era completamente distinto, la selva me regalo una hermosa postal en tonos azules, Jason ya estaba caminando había logrado sobrevivir. El agua se nos había acabado así que me mi cuate el gringo, lleno las ánforas con agua del lago y diluyo una especie de yogo o microdin para purificar el agua (eso era nuevo para mí). Ya como a las 7:45 de la mañana emprendimos el viaje de regreso a la comunidad, creo que ese ha sido la mayor prueba de auto resistencia para mi, imagínense cansado, desvelado, con hambre, el camino lodoso y resbaloso y mil mosquitos picándote por doquier ¡Todo un desafío! Como a los 15 minutos ya estaba súper cansado y bebía mucha agua, aparte como los tenis estaban mojados hice la caminata con sandalias y era complicadísimo caminar así, en algún momento pensé que habíamos tomado una ruta distinta pues se me hacia eterno. Cuando legamos a la mitad del recorrido el agua se nos había terminado, el calor y la humedad ya causaban estragos en mi cuerpo, tomamos un descanso de 5 min. Los cuales aproveche para acostarme en la hierba humeda, en eso mire el cielo y muy en mi interior me preguntaba ¿Qué hiciste Pabloooooooooo? Ya después de haber recargado baterías caminamos con paso acelerado y sin hacer una sola escala pues teníamos que estar antes de las 11 de la mañana en San Quintín, si no perderíamos el transporte de regreso a la civilización. Por fin llegamos al poblado y corrí a la tiendita, me tome en menos de 10 minutos un litro de pepsi y un litro de jugo de manzana helados créanme que fue la gloria.

Ya estábamos en la terminal cansados y rogando de que ese día la camioneta saliera, mientras esperábamos, nos recostamos en la pista, los dos apestábamos a rayos, yo lo que quería en ese momento era un baño de agua tibia, de repente sentí un bajón, la cabeza me daba vueltas, sentía que el corazón se me iba a salir y con lo poco de fuerzas que tenia corrí detrás de unos matorrales para devolver en la tierra el hígado, los riñones, los pulmones, etc., sentía que hasta el alma jajajaja (esta operación se repitió en un par de ocasiones más). A lo lejos y asomados en una ventana, unos niños se burlaban de mi sufrimiento jajajajaja.
Era momento de abordar la unidad y retornar, el trayecto a Ocosingo fue cansado y caluroso pues durante el trayecto comenzó a llover, entonces el chofer cubrió el techo de la camioneta con una lona, yo trate de relajarme y escuchar música durante todo el viaje, a pesar del mal tiempo llegamos a buena hora, pues pudimos conectar ese mismo día a San Cristóbal. Esa noche pernoctamos en uno de mis hostales favoritos en San Cris el backpackers que se encuentra sobre la calle real de mexicanos, pues Jason ya había dejado su alojamiento. Esa noche cenamos las sopas instantáneas que nos quedaban y por fin descansamos.

Día 4:
Esa mañana platicamos mientras desayunábamos, y nos prometimos tener más aventuras en el futuro, nos tomamos fotos, nos reímos de los imprevistos y más tarde cada quien siguió su camino, yo me dirigí a la capital chiapaneca y el hacia Palenque para seguir con más aventuras (Todo lo bueno tiene que llegar a su fin). La verdad fue increíble, como ya lo había mencionado anteriormente descubrí que no soy tan inútil como me imaginaba, pues pude sobrevivir y salí ileso de todas las pruebas que me puso la madre naturaleza jajajaja, eso sí termine con los pies hinchados y lastimados. Pero lo más importante que gane a un gran AMIGO.

La promesa se hizo realidad pues en los siguientes años vinieron más aventuras por Veracruz, Puebla, Oaxaca, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Belice. Es increíble ver como la vida da tantas vueltas, sin pensarlo meses más tarde estaría mudándome a Monterrey para seguir preparándome laboralmente. Lo que me da gusto es que mi amigo también está cumpliendo sus sueños, ahora se abre camino en el mundo de la biología y ayuda a la conservación de las selvas en Latinoamérica, hoy trabaja en un proyecto sumamente importante, en la creación de un parque nacional en el Perú. Ojala y en un futuro pueda hacer lo mismo por la selva Lacandona.

Si quieres ver algunas fotos de esta aventura visita:

http://pablobaumart.wordpress.com/

Ya que blogspot no me dejo subir mis fotos. en verdad lo siento.

* Para que sepan un poco la Laguna Miramar se encuentra en los límites de la reserva Montes Azules. Es un sitio único y hermoso, el lago tiene una extensión de 16 kilómetros cuadrados, cuenta también con pequeñas islas que en su interior albergan algunas “mini” zonas arqueológicas. El clima es cálido.
Para más información puedes visitar http://www.lagunamiramar.com/

lunes, 5 de octubre de 2009

ESPÍRITU MEXICANO / MEXICAN DREAMS

Atravesando las fronteras estatales del México contemporáneo, viajando de noche, con la lluvia de verano y llegando a nuestros destinos con los primeros rayos de luz; encontrando iglesias, casitas antiguas, zócalos, vegetación, ríos, montañas, pirámides que recuerdan las antiguas civilizaciones de los primeros habitantes de esta vibrante nación. Nuestros ojos tratan de observar todas estas maravillas y la cámara robar al tiempo esos momentos, para que en un futuro recobren vida a través de la magia de la fotografía, ya que recordar es volver a vivir.


Hola!!! Esta es la historia de mi tercera vuelta por territorio mexicano con un americano amigo de la selva y México, y al cada vez veo más alto. Pero estos viajes o estas vueltas (Como suelo llamarle a mis viajes) llenas de aventura y experiencias solo se realizan en verano; Si! En verano despierta el otro yo que llevo dentro, resucita el Pablo Aventurero que sale de la gran ciudad a tomar aire fresco y busca estar más relajado en cada viaje a la selva, pues para estar en paz y estar en contacto con la madre naturaleza y los cuatro elementos, la tierra, el agua, el aire y el fuego. Me gusta viajar a lugares muy tranquilos, a pueblitos, a selvas a bosques, en donde puedes pensar muchas cosas, donde puedes reinventarte, reflexionar en los lugares en donde quizás inicio todo y puedas resurgir como una mejor persona, no sé, posiblemente si sea cierto, tengo alma hippie o como dicen muchos de mis amigos soy un neo hippie jajajajaja.


Recuerdo como Laura se va alejando dentro de su “Ranita”, el camión está a punto de partir y en Monterrey comienza a llover y eso me pone un poco nostálgico. Son las ocho de la noche y el camión arranca con dirección a Cd. Victoria, Tampico, Papantla y Poza Rica mi destino final.
Llego a esta ciudad veracruzana como a las 9 de la mañana, cansado de ver las películas del autobús y de escuchar varias veces el soundtrack de “Lost In Translation”. Tengo que tomar a prisa otro bus que me lleve a Xalapa en donde me encontrare con el Señor Jason.


Son las cinco de la tarde aproximadamente y veo bajar del taxi al Sr. Jason, y me aproximo al rencuentro, platicamos un poco, como algunos bananos y manzanas, trato de cargar energías para continuar esta travesía. Tomamos otro camión a Puebla y después conectamos a Oaxaca y ya perdí la cuenta de cuantas horas estuve sentado en el trayecto de Monterrey hasta este destino, pero posiblemente fueron más de 24 hrs., pero la verdad ni cansado estaba ya que iba charlando, y observando como poco a poco, el día se dormía, la noche despertaba, el cómo cambia la vegetación de un lugar a otro, las luces de los coches me distraían, y de repente bajo y el frio de Oaxaca me pone a temblar de frio jajajajajajaja. Llegamos al hostal Don Pablo que es bueno, bonito y barato como a las 5 de la mañana y a descansar un poco de la larga faena.

Ya con el día podemos observar mejor el panorama, y al caminar y ver las ventanas y las puertas antiguas me recuerdan más a mi San Cris (Mi Oasis), ya me siento más en casa. Toda la gente camina por el zócalo, hay gente en los corredores de los edificios caminando, desayunando, otros caminan en dirección a las iglesias para escuchar la misa dominical, otros más caminan con el perro, como si todo estuviese en armonia, con ese solecito que le ponía calorcito a la mañana.

Después de desayunar fuimos directamente a recorrer el centro histórico y a visitar la Iglesia de Santo Domingo, Que linda es!!!, creo que es una de las mejores iglesias que tenemos en México, lo milagroso fue que la iglesia no se me vino encima al entrar jajajajaja. Aparte es la iglesia más limpia en la que he estado, el dorado de las paredes, las pinturas, los óleos, los santos todo cautivaba mi visión. A los pocos minutos comenzó la misa y los feligreses comenzaron a llenar el recinto, y un par de niños a correr y reír por los pasillos de la iglesia tratando de molestar al padre mientras los adultos ofrecían canticos y rezos a sus Santos.

Al salir del templo mi mente viaja a mis libros de historia, y al ver la iglesia y los indígenas que venden artesanías fuera de ella me hicieron recordar la época de La Colonia, la mezcla de España con México, al ilustre Benito Juárez y a su tan afamado dicho “ El respeto al derecho ajeno es la Paz”.

Tomamos un taxi en dirección a la Terminal de Segunda clase. De este lugar parten los camiones pintorescos a diferentes pueblitos de Oaxaca, nosotros tomamos uno que nos llevaría a Mitla. El paisaje era muy divertido y poco a poco el bus se fue llenando, de viajeros, de vendedores ambulantes que te ofrecían los dulces típicos de la región y también una que otra gallina, llegue a pensar que saldría gente volando por las ventanillas del camión. Cuando llegas a la parada te recomiendo tomar una moto-taxi es un medio de transporte muy económico y divertido. Lo primero que vez cuando te vas acercando es la Iglesia de San Pablo la cual está construida sobre una pirámide, lo cual demuestra la imposición de la iglesia católica, quien obligo a los pueblos indígenas a olvidar a sus dioses y muchas de sus tradiciones.
La zona arqueológica es muy pequeña, la cual recorrerás en una hora y media aproximadamente, y esta conformada por 5 o 6 edificios en los cuales encontraras los famosos relieves que distinguen a esta antigua ciudad. A un lado encontraras un mercado de artesanías, en donde nos detuvimos a observar los alebriges, estos son muñecos en forma de animales, los cuales tienen formas extrañas y están pintados con colores muy vivos.

De regreso a la capital pasamos a visitar el árbol del Tule, que la verdad el pueblo no es muy bonito, y llegue a la misma conclusión que Jason, que no es un solo árbol, son varios árboles que quizá con el paso de los años se juntaron y la ilusión óptica hace creer que fuera un solo tronco inmenso. Ya la luz del día casi desaparece y nos preparamos para cenar, yo traía desde hace varios meses ganas de comerme una inmensa tlayuda y se me hizo jejejejeje, pedi una con frijoles refritos, hojas de aguacate, quesillo, cacina, chorizo, queso espolvoreado, crema, tomate, aguacate, cebolla y una salsa picosa mmmmmmm!!! Se me antojo otra vez, y a lo lejos se escuchaba una banda local con música muy regional y uno que otro trío andino que recorría las mesas del restaurante.

Al llegar al hostal, estaba muy preocupado, ya que me preguntaba a cada momento ¿Cómo vas a llegar a Aguaselva? Y temía perderme y quedar en ridículo y perder tiempo en fin. Les cuento este lugar era como el climax de este viaje, es un lugar poco conocido en Tabasco, me entere de ese lugar leyendo una revista de Mundo Desconocido que me había prestado el Chef Mark, pero la verdad no había mucha información, ni siquiera aparecía en la página de la Secretaria de Turismo, lo cual me preocupaba cada vez más. Trate de buscar más información pero pude encontrar lo mismo en todas partes.

A la mañana siguiente visitamos Monte Alban, ¡Que difícil es llegar a este lugar en camión¡, como tip vete a los que salen con la ruta especifica a la zona arqueológica. El camión nos dejo en una subida hacia las ruinas y teníamos que caminar aproximadamente 30 min. o más. Por lo que esperábamos que pasara el otro transporte que nos llevara al destino final, en la parada nos topamos con una madre e hijo de origen mixteco que iban en la misma dirección, y me puse a charlar, me platicaron un poco de cómo es la vida en Oaxaca, de que cultivan, de los usos y costumbres del pueblo mixteco y sobre todo de cómo cocinar chapulines, chinches y grillos. Monte Alban es mucho más grande que Mitla, se me hizo muy interesante, las edificaciones son más grandes, no hay muchos relieves o adornos en las construcciones, pero podrás encontrar algunas estelas que narran la vida y la religión de este antiguo pueblo.

Ya en la ciudad después de comprar víveres que nos servirían para la gran aventura, esperábamos la salida del bus en dirección a Cárdenas , Tabasco, y mi cabeza trataba de construir la rutas que nos llevaría sanos y salvos al ya mencionado lugar. Lo padre es que nunca nos perdemos y llegamos a donde tenemos que llegar.
En resumen estaba muy contento de haber visitado Oaxaca. En el Sur de México, la gente es distinta, las ciudades son más relajadas, ya extrañaba un poco el descontrol de la gente en las calles y el respirar aire provinciano. Tuve una gran fortuna al no toparme con manifestaciones de maestros o de algún otro grupo manifestante.

La ruta hacia Cárdenas me estreso un poco, en primera por que llovió en casi todo el camino y segundo iba una mujer al otro lado del pasillo estornudando y tosiendo a más no poder, pensé que me daría la gripe AN1H1, por más que le hice muecas, gestos, y le aventaba miradas amenazantes no paraba de estornudar jajajajaja. Llegando a nuestro destino, tenía la tarea de investigar rápidamente como llegar a Aguaselva o Malpasito, unos me decían vete por aquí o otros me decían que tomara otra dirección, al final partimos con destino a La Herradura, es un pequeño pueblo que se encuentra en la frontera con Chiapas, eso me emociono mucho ya estaba más cerca de mi casa!!!
Al llegar tomamos un Taxi-Redila, que por fin nos llevo al ansiado lugar y mis preocupaciones ya habían desaparecido por completo. El chofer nos dirigió hasta la entrada del lugar, en donde nos contactaría con el encargado del sitio. El lugar era un pueblito muy sencillo, la gente cuenta con lo básico, casi no hay gente católica en ese lugar, abundan los cristianos, pero es gente muy amable, a veces visitar ese tipo de lugares me pone muy triste y me hace ver las grandes carencias con la que cuenta el país.

Aguaselva: Es un lugar que se encuentra en el municipio de Huimanguillo, ahí podras encontrar el Río de la Pava, el cual forma 2 cascadas importantes, y en todo el camino forma otras muy pequeñas, lo mejor, es que es casi desconocido, y a mí me gusta llegar a lugares que poca gente conoce. Rentamos la cabaña que es muy económica, austera pero cuenta con lo necesario. Ya instalados comenzamos la caminata hacia la gran cascada, y la primera parada es visitar un mini vivero, en donde el encargado del ranchito cultiva diferentes clases de orquídeas y de otras plantas de la región, después nos topamos con el río, que más bien es como un arroyo. Mientras subíamos rio arriba trataba de pisar firmemente y de sujetarme bien a las ramas y raices para no caerme, ya que en otros viajes me he caído de las lanchas, de minas, de cerros siempre haciendo el ridículo o viéndome muy inútil jejejeje, y bueno para no tirar más rollo o choro como decimos en México, llegamos a la cascada de la Pava, la cual es muy hermosa. Cuando estaba ahí y vi tanta belleza a mi alrededor me surgieron muchas preguntas y preocupaciones acerca de cómo poco a poco estamos terminando con nuestro planeta, y la verdad que nos estamos acabando los recursos rápidamente, y sobre todo debemos de cuidar nuestras montañas ya que son las que nos brindan de agua y muchas otras cosas. La neta a mi si me preocupa mucho, las nuevas generaciones tienen un gran reto, ahora que estoy en casa viendo las noticias y viendo como el clima enloquece y la naturaleza nos castiga y hace que paguemos por nuestros errores, no me dan muchas ganas de llegar a viejo. Es triste ver como las selvas en muchas partes del planeta desaparecen y muchas especies se extinguen. Me explicaba Jason que lo que veía no era selva antigua, que en esa parte de México ya no había y al cruzar cada vez más por Aguaselva nos topábamos con vacas pastando, acabando con la selva y el hábitat de muchas otras especies. La realidad es que nos tenemos que poner las pilas para salvar a nuestra hermosa Pacha Mama. El guía nos llevo al otro lado de la cascada en donde pudimos observar mejor el cerro de la Pava y el otro que está a un lado, el nos menciono que en las noches despejadas se llegan a ver las luces de Villahermosa.

Ese mismo día también visitamos una zona arqueológica zoque de nombre Malpasito, lo que más sobresale de este lugar es la escalera central y el juego de pelota, atrás de la antigua ciudad zoque hay otra cascada, a la que también visitamos. Al regresar a la cabaña pude convivir con la gente del lugar, descansar de camiones y observar.
A la mañana siguiente caminamos para tomar el transporte que nos llevaría de regreso a la Herradura, no tuvimos éxito, en el camino una camioneta de la Policia de Huimanguillo se ofreció a darnos un aventón, ya íbamos en dirección a Villahermosa, y habíamos viajado 3 veces por esa carretera jajajajajaja.

Pero como decimos: “Es parte de la Aventura”, y vaya que la aventura seguía para mi, ya que nos topábamos con muchos retenes militares en el camino, los cuales me pedían mi identificación oficial con fotografía llamaba IFE jajajajajajaja, y para colmo viajaba únicamente con mi acta de nacimiento jajajajajaja. Me sentía como un pueblerino, pero como muchos ya saben me habían robado la credencial y todos mis documentos en Monterrey, así que tenía que poner mi cara de niño bueno y no hacer malas caras y soportar el regaño de cada uno de los soldados.

La parte más fea del viaje fue cuando llegue a Villahermosa (La Ciudad de las dos mentiras), no se toda la ciudad estaba sucia, el calor era insoportable, el ruido, la gente malhumorada, era imposible tomar un taxi, en fin. Llegamos al Parque de la Venta y no era lo que me esperaba, todo estaba viejo, sucio, no estaban las cabezas Olmecas originales, los animales tristes y las jaulas en mal estado. Esa misma tarde huimos de Villahermosa y realmente comprobé que no es VILLA y que no es HERMOSA.

Ahora sigo en dirección a Tuxtla Gutiérrez, por la misma carretera (Esta era la cuarta vez). A lo lejos veo las luces de mi linda ciudad, jejejejeje, la emoción se apodera de mi. Don Jason sigue su camino a San Cris y yo me reencuentro con mi familia. Ya en casa me tomo un café chiapaneco y me pongo al tanto de la vida tuxtleca y juego con mi hija Tarika y mis nietos Athos y Nikki.

Dos días después regresa mi pana, my friend, mi amigo Jason a TGZ, y le enseño algunos lugares de la ciudad como el Cañón del Sumidero (nunca me canso de regresar a este lugar), la fosa de las cotorras y Chiapa de Corzo en donde tomamos un rico pozol de cacao, etc.

Es sábado y este viaje llega a su fin, Jason se regresa a Veracruz a trabajar. La verdad que suerte tuve de conocer al Sr. Aventuras, que sin él no me hubiese atrevido a caminar por la selva y hacer tantas cosas que hago en estos viajes. Y ahora me toca esperar las aventuras del próximo año, que creo que serán más emocionantes y que por cierto, ya comencé a planear je je. Ahora me toca trazar muchas cosas, una nueva vida, en una nueva ciudad, si ahora viviré en el centro de la República, y estoy muy emocionado ya que aprovechare a conocer lugares interesantes en esa región, visitare más seguido a mis grandes amigos en Morelia al buen Luis y a la guapa Georgina. Estoy a punto de cumplir 27 años ( me siento de 17 años jajajaja) y comenzare a utilizar más seguido este blog!!!!!! Saludos !!!!!!!

viernes, 24 de octubre de 2008

Por los chicos


Más de 2 millones de chicos se despiertan con hambre en Argentina
Ayudanos a construir una nueva realidad donando solo un par de segundos por día

Da click a la siguiente liga para poder ayudar + un click en "Dona comida gratis"

http://www.porloschicos.com/PorLosChicos.NET/

Gracias...

sábado, 27 de septiembre de 2008

|P| P. de Pablo Baumart |H| H. de Habita






Hola!!!! Que onda??? Les cuento ya cumpli un año en Monterrey y pues hay muchas cosas nuevas en mi vida. Mi nueva aventura de llama Habita es el hombre del nuevo hotel en el que trabajo y la verdad esta muy padre es como un Hotel-Antro, todo es musica y fiesta. Anexo algunas fotos del lugar. Saludos y Arriva el Sur y el Norte!!!
AAAuuhhhhcchhh!!!!

P. Baumart

sábado, 20 de septiembre de 2008

Pablo cumple "26 vueltas"

Parcerotes y parcerotas

Hoy llego a 26 vueltas al rededor de un calor grandote
y abordo de esta esfera azul y verde y gris y roja.
Parido por la diosa madre- no me cabe duda- y sembrado
por el bagabundo dios, se me materializo la
conciencia.
bueno y aqui voy yo caminando hacia el descubrir,
hacia el bailar, el reir, el llorar, el amar, el
desear, el cantar, el vivir.

El cuento va a agradecer a todos los soles y lunas que
he conocido por el camino. agradecer tanto carino,
tanta risa, tanta bailadera, peliadera, charladera y
mamadera. A agradecer que me hayan acompanado en este
viviendo hermozo.

Un abrazo de luciernagas para todos y todas

Pablo Baumart